Después de haber sufrido cuatro derrames; Rafael Arévalo Flores de 89 años de edad, ha quedado imposibilitado de poderse mover y valerse por sí propio, quedando a cuidados de su hijo Julio César, quien se encarga de atender a su madre y padre a la vez.
Julio César tiene 39 años y se gana la vida vendiendo pan en horas de la mañana, para luego llegar a casa y levantar entre sus brazos a su padre que no puede caminar; y sentarlo en una vieja silla mientras espera que su hijo le prepare el desayuno para alimentarlos.
Julio César nos cuenta que hace poco su amado padre sufrió una caída producto de un tropiezo en su casa y lamentablemente se fracturó la pierna, dejándolo postrado y con heridas que hasta el día de hoy no sanan. Él de la manera más amorosa lo cura todos los días, a pesar que Julio César sufre de una discapacidad, es muy feliz de tener a sus padres juntos y se esfuerza todos los días para mantenerlos.
Julio César pide una silla de ruedas para su padre así se pueda trasladar en casa, ya que él cada vez por su discapacidad no podrá cargarlo; demás su padre y madre necesitan alimentos, abrigos y pañales. 
Julio César, está dispuesto a todo por sus padres, los ama y nunca los abandonará; fueron sus tiernas palabras hacia los seres que le dieron la vida. 
Para cualquier información o ayuda, comunicarse a través de este medio o al telf. 073-50 2308-anexo 210. Oficina de Asistencia Social de la Beneficencia de Sullana.